Griferías Hospitalarias
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La palanca larga, también llamada maneta médica o gerontológica, permite abrir, cerrar y regular el agua con el codo o el antebrazo sin tocar el grifo con las manos. Como las manos son una de las principales vías de transmisión de microorganismos en un hospital, eliminar ese contacto reduce de forma directa el riesgo de contaminación cruzada entre pacientes y personal. El cuerpo y el caño se fabrican con superficies lisas y sin recovecos, de modo que no quedan zonas poco accesibles donde se acumulen suciedad y gérmenes. Esta geometría facilita la limpieza y desinfección rigurosa que exigen los protocolos hospitalarios y elimina los puntos ciegos donde puede formarse biofilm. En entornos de salud no usamos aireadores convencionales porque retienen agua y materia orgánica y actúan como reservorio de bacterias. La grifería hospitalaria emplea rompechorros sin malla que entregan un chorro laminar limpio, una decisión basada en la evidencia de que los aireadores favorecen la proliferación de Legionella y otras bacterias en el punto de salida. Los modelos incorporan un limitador que permite fijar un tope de temperatura, evitando quemaduras accidentales en pacientes vulnerables, niños y adultos mayores. La regulación se ajusta dentro de un rango seguro para que el agua salga a temperatura controlada sin riesgo de escaldadura. Fabricamos la grifería en latón macizo cromado o en acero inoxidable según el área de instalación. Ambos materiales ofrecen superficies no porosas, resisten la desinfección química diaria con productos agresivos y mantienen su integridad en el ambiente húmedo y de uso intensivo propio de un centro de salud. Los componentes y latiguillos están preparados para soportar los tratamientos de desinfección de la red de agua, tanto el choque térmico con agua a alta temperatura como el choque químico. Esto permite ejecutar los protocolos antilegionela del establecimiento sin dañar la grifería. Para lavamanos quirúrgicos y de procedimientos ofrecemos caños altos tipo cuello de ganso que dejan espacio suficiente para el lavado de manos y antebrazos según el protocolo clínico. La altura y el alcance del caño se seleccionan según el tipo de lavabo y la técnica de lavado requerida. La línea incluye grifería gerontológica de maneta larga, grifería temporizada de cierre automático y grifería electrónica sin contacto con sensor infrarrojo. Las versiones electrónicas pueden incorporar descarga automática periódica que renueva el agua y contribuye a la prevención de Legionella en puntos de bajo uso. Incorporan sistemas que reducen la acumulación de cal y trabajan con caudales ajustados que disminuyen el consumo de agua respecto a una grifería convencional. Menos cal significa menos depósitos donde puedan refugiarse microorganismos y una vida útil más prolongada de los componentes internos. El diseño de maneta larga facilita el uso a personas con artritis, debilidad en las manos, movilidad reducida o en silla de ruedas, además de al personal con las manos ocupadas. Es grifería que cumple una función clínica y al mismo tiempo hace el entorno más accesible para todos los usuarios. El estándar de los hospitales y centros de salud. La maneta extendida se acciona con el codo o el antebrazo, evitando el contacto de las manos con el grifo. Es la opción más versátil para lavamanos de habitaciones de pacientes, consultorios, salas de procedimientos y residencias geriátricas. Activación automática por sensor infrarrojo que abre el agua al detectar las manos y la cierra al retirarlas, sin ningún contacto. Las versiones para hospital incorporan descarga automática periódica que evita el estancamiento del agua en los puntos de uso esporádico, una medida útil en la prevención de Legionella. Diseñada para el lavado quirúrgico de manos y antebrazos, con caño alto tipo cuello de ganso y maneta gerontológica de largo alcance o accionamiento por rodilla. Permite ejecutar la técnica de lavado clínico completo sin tocar el grifo, manteniendo la asepsia que exige el área quirúrgica. Cierre automático tras un tiempo definido de flujo, ideal para baños de pacientes y áreas comunes donde se busca controlar el consumo y evitar grifos que queden abiertos. Combina ahorro de agua con un accionamiento sencillo y robusto para uso intensivo. Versión en acero inoxidable para UCI, centrales de esterilización, laboratorios y áreas de bioseguridad sometidas a desinfección agresiva permanente. El acero inoxidable soporta los protocolos de limpieza más exigentes sin corroerse y ofrece la superficie no porosa que requieren los entornos de máximo control de infecciones. Las propiedades de la grifería hospitalaria responden a un objetivo central: reducir las infecciones asociadas a la atención de salud. Sus superficies lisas en latón cromado o acero inoxidable son no porosas, lo que impide que las bacterias colonicen de forma permanente y facilita la desinfección rigurosa que exigen los protocolos clínicos. El accionamiento por codo, rodilla o sensor elimina el contacto de las manos con el punto que de otro modo sería un foco constante de contaminación cruzada. La sustitución del aireador por un rompechorros sin malla evita el reservorio de agua y materia orgánica donde proliferan Legionella, Acinetobacter y otras bacterias asociadas al agua en los puntos de salida. La preparación de los componentes para soportar choque térmico y químico permite aplicar los tratamientos antilegionela de la red sin deteriorar la grifería. El tope antiescaldadura protege a los pacientes más vulnerables de quemaduras, y el sistema antical reduce los depósitos donde podrían refugiarse microorganismos. En conjunto, estas propiedades convierten a la grifería hospitalaria en un componente de la estrategia de control de infecciones del establecimiento, no en un simple accesorio sanitario. La grifería hospitalaria se utiliza en cada punto de agua donde la higiene de manos forma parte del cuidado del paciente. En quirófanos, los lavamanos quirúrgicos con cuello de ganso y maneta de largo alcance permiten el lavado clínico de manos y antebrazos sin romper la asepsia. En unidades de cuidados intensivos y áreas de pacientes inmunodeprimidos, donde una infección nosocomial puede ser crítica, el accionamiento sin contacto y el rompechorros antilegionela cobran máxima importancia. En habitaciones de hospitalización, la maneta gerontológica facilita el lavado tanto al personal como a pacientes con movilidad o fuerza reducida. En laboratorios y centrales de esterilización, la grifería en acero inoxidable soporta la desinfección continua. En consultorios, clínicas dentales y centros de salud, la grifería de codo sostiene los cinco momentos de la higiene de manos que promueve la Organización Mundial de la Salud. Y en residencias geriátricas, además de la función higiénica, la maneta larga y el tope antiescaldadura aportan accesibilidad y seguridad a un grupo especialmente vulnerable. En todos estos espacios el modo de uso es el mismo de cualquier grifo; lo que cambia es que el accionamiento ya no obliga a contaminar las manos recién lavadas. Al accionar el agua con el codo, la rodilla o un sensor, las manos no tocan el grifo y se rompe una de las principales vías de transmisión de microorganismos en el entorno hospitalario. Es una medida concreta para apoyar la reducción de infecciones asociadas a la atención de salud. Al prescindir del aireador convencional, que retiene agua y materia orgánica, se elimina un reservorio conocido de Legionella y bacterias Gram-negativas en el punto de salida. El rompechorros hospitalario entrega un chorro limpio sin crear ese nicho de proliferación bacteriana. El tope limitador de temperatura evita quemaduras accidentales en niños, adultos mayores y pacientes con sensibilidad alterada. La temperatura sale dentro de un rango seguro, una protección esencial en habitaciones de pacientes y residencias geriátricas. Las superficies lisas en latón cromado o acero inoxidable resisten cloro, alcohol, amonio cuaternario y desinfectantes hospitalarios sin mancharse ni deteriorarse. La grifería soporta los protocolos de limpieza más exigentes y los tratamientos de choque térmico y químico de la red. La maneta larga permite usar el grifo a personas con artritis, debilidad en las manos, movilidad reducida o en silla de ruedas, así como al personal con las manos ocupadas. Mejora la experiencia y la autonomía de pacientes que de otro modo necesitarían ayuda para algo tan básico como lavarse las manos. Los caudales ajustados y, en las versiones temporizadas y electrónicas, el cierre automático reducen el consumo de agua respecto a una grifería convencional. En un hospital con cientos de puntos de lavado, ese control del caudal representa un ahorro sostenido y verificable. La grifería hospitalaria es parte de la infraestructura que sostiene los cinco momentos de la higiene de manos de la OMS y los estándares de control de infecciones que aplican el MINSA y las direcciones de calidad de los establecimientos de salud en el Perú. Construida en cuerpo metálico para resistir miles de accionamientos diarios, la humedad permanente y la desinfección continua, ofrece una vida útil muy superior a la de un grifo doméstico sometido a las condiciones de un hospital. La grifería hospitalaria moderna se diseña a partir de la epidemiología del agua. Cada decisión, desde el rompechorros sin malla hasta la geometría lisa del cuerpo, responde a evidencia sobre dónde y cómo proliferan los patógenos en los puntos de salida. No es estética sanitaria: es ingeniería orientada a reducir las infecciones asociadas a la atención de salud. Las versiones electrónicas más avanzadas incorporan una descarga automática programable que hace correr el agua en los puntos de uso esporádico, evitando el estancamiento que favorece el crecimiento de Legionella. Esta función convierte al grifo en un aliado activo del plan de prevención del establecimiento, no en un punto de riesgo pasivo. Un hospital es una instalación de consumo de agua intensivo y continuo. La grifería con caudal controlado y cierre automático recorta ese consumo de forma significativa frente a los grifos convencionales, aportando a las metas de gestión sostenible del agua y a la certificación de edificios de salud eficientes. Las superficies lisas, las uniones reducidas y los acabados sin recovecos no solo mejoran la estética clínica: acortan el tiempo de desinfección y aseguran que no queden zonas inaccesibles. El diseño higiénico es una propiedad funcional que el personal de limpieza y los comités de infecciones reconocen de inmediato. La elección de la grifería en un establecimiento de salud tiene consecuencias directas sobre el control de infecciones que ningún comprador debería subestimar. Las infecciones asociadas a la atención de salud prolongan estancias, elevan costos y ponen en riesgo a los pacientes, y la higiene de manos es la medida más eficaz para prevenirlas. Un grifo convencional obliga al personal a tocar la llave con las manos recién lavadas, anulando parte del lavado, y su aireador puede convertirse en reservorio de Legionella y otras bacterias justo en el punto de salida. La grifería hospitalaria resuelve ambos problemas: elimina el contacto manual con la maneta de codo o el sensor, y sustituye el aireador por un rompechorros que no acumula carga bacteriana. En el Perú, donde el MINSA y las direcciones de calidad de los hospitales aplican estándares de control de infecciones alineados con la Organización Mundial de la Salud, contar con grifería diseñada para este fin deja de ser opcional. Para quirófanos, unidades de cuidados intensivos, laboratorios, consultorios y residencias geriátricas, la grifería hospitalaria es parte de la infraestructura que sostiene la seguridad del paciente, combinando control de infecciones, seguridad antiescaldadura, accesibilidad y ahorro de agua en un mismo equipo. La grifería hospitalaria representa una inversión superior a la de un grifo convencional, pero esa diferencia se justifica por su función clínica y por el costo total a lo largo del tiempo. El valor de prevenir una infección asociada a la atención de salud, con todo lo que implica en estancia hospitalaria, tratamiento y riesgo para el paciente, supera ampliamente el sobreprecio de una grifería diseñada para reducir ese riesgo. A ello se suman el ahorro de agua por el caudal controlado y la durabilidad del cuerpo metálico, que evita reemplazos frecuentes pese a la desinfección continua. Nuestra línea cubre desde grifería gerontológica de maneta larga en latón cromado hasta equipos electrónicos con descarga antilegionela y grifería quirúrgica en acero inoxidable para áreas críticas. Para proyectos hospitalarios, redes de clínicas y licitaciones públicas estructuramos propuestas con descuentos por volumen desde 3 unidades, condiciones de pago flexibles y un análisis de costo total de propiedad que pondera el ahorro de agua, la durabilidad y el valor del control de infecciones. La cotización exacta depende del tipo de grifería, el material y la cantidad, y la entregamos personalizada tras conocer las necesidades de cada área del establecimiento. Llevamos años equipando con grifería hospitalaria los entornos de salud más exigentes del mercado peruano: quirófanos donde la asepsia no admite errores, unidades de cuidados intensivos con pacientes inmunodeprimidos, laboratorios sometidos a desinfección continua, consultorios y clínicas dentales, y residencias geriátricas donde la seguridad y la accesibilidad son prioritarias. Esa experiencia nos permite recomendar con criterio la configuración correcta para cada área: sabemos que un quirófano necesita lavamanos de cuello de ganso con maneta de largo alcance, que una UCI exige rompechorros antilegionela y, de ser posible, accionamiento electrónico con descarga automática, y que una habitación de geriatría requiere maneta gerontológica con tope antiescaldadura. Trabajamos con grifería de construcción metálica verificable, preparada para los tratamientos antilegionela de la red, y entregamos cada proyecto con asesoría de selección por área, instalación profesional en Lima Metropolitana y soporte postventa con repuestos en stock. Para provincia coordinamos la instalación con acompañamiento técnico completo hasta confirmar la operación correcta de cada punto de lavado. Es un grifo cuya maneta es más larga que la de un grifo común, de modo que puede accionarse con el codo o el antebrazo en lugar de la mano. Al evitar el contacto de las manos con la palanca, reduce la transmisión de gérmenes y por eso es el estándar en hospitales, quirófanos y centros de salud. Porque el aireador retiene agua y materia orgánica y puede convertirse en reservorio de bacterias como Legionella y Acinetobacter en el punto de salida, un riesgo especialmente serio para pacientes inmunodeprimidos. La grifería hospitalaria usa un rompechorros sin malla que entrega un chorro limpio sin crear ese nicho bacteriano. Es un limitador que permite fijar una temperatura máxima del agua para evitar quemaduras accidentales. Es una protección esencial para niños, adultos mayores y pacientes con sensibilidad alterada, y por eso se incorpora en grifería de habitaciones de pacientes y residencias geriátricas. Sí. Nuestros componentes y latiguillos están preparados para soportar tanto el choque térmico, con agua a alta temperatura, como el choque químico que se aplica para desinfectar la red de agua. Esto permite ejecutar los protocolos antilegionela del establecimiento sin dañar la grifería. La ofrecemos en latón macizo cromado y en acero inoxidable. El latón cromado es adecuado para la mayoría de áreas, mientras que el acero inoxidable se recomienda para UCI, centrales de esterilización y laboratorios sometidos a desinfección agresiva permanente. Sí. Para quirófanos ofrecemos grifería de cuello de ganso con maneta de largo alcance o accionamiento por rodilla, que permite ejecutar la técnica de lavado clínico de manos y antebrazos sin tocar el grifo, manteniendo la asepsia del área. Sí. Las versiones electrónicas se activan por sensor infrarrojo al detectar las manos y se cierran al retirarlas. Para hospitales, muchas incorporan una descarga automática periódica que renueva el agua en los puntos de bajo uso, lo que ayuda a prevenir el estancamiento y la Legionella. De dos formas: elimina el contacto de las manos con el grifo, una de las principales vías de contaminación cruzada, y suprime el aireador como reservorio bacteriano. Ambas medidas apoyan los cinco momentos de la higiene de manos de la OMS y los protocolos de control de infecciones del establecimiento. Mucho. La maneta gerontológica facilita el uso a personas con artritis, debilidad en las manos o movilidad reducida, y el tope antiescaldadura previene quemaduras. Combina función higiénica, accesibilidad y seguridad para un grupo especialmente vulnerable. El ahorro proviene del caudal controlado y, en las versiones temporizadas y electrónicas, del cierre automático. En instalaciones con muchos puntos de lavado el ahorro acumulado es considerable, aunque el porcentaje exacto depende del modelo y de los hábitos de uso de cada área. Con los desinfectantes hospitalarios habituales: cloro diluido, alcohol, amonio cuaternario, peróxido de hidrógeno y limpiadores antibacteriales. Las superficies lisas en latón cromado y acero inoxidable resisten estos productos sin mancharse ni deteriorarse. Depende del modelo. La grifería gerontológica y la temporizada son puramente mecánicas y no requieren electricidad. La grifería electrónica sí necesita alimentación, ya sea por red con transformador o por batería, y a cambio ofrece accionamiento totalmente sin contacto y funciones como la descarga automática. Porque las superficies lisas no tienen zonas poco accesibles donde se acumulen suciedad, cal y biofilm. Esto facilita la limpieza, acorta el tiempo de desinfección y elimina los puntos ciegos donde podrían refugiarse microorganismos, algo que los comités de infecciones valoran de forma directa. Grifería quirúrgica de cuello de ganso con maneta de largo alcance o accionamiento por rodilla, idealmente en versión electrónica con descarga antilegionela y rompechorros sin malla. La prioridad es permitir el lavado clínico completo sin contacto y sin reservorios bacterianos en el punto de salida. En Lima Metropolitana ofrecemos instalación profesional incluida para pedidos de 3 o más unidades, con conexión a la red de agua y verificación de funcionamiento por área. En provincia coordinamos la instalación con acompañamiento técnico y supervisión por videollamada. Mantenemos inventario en Lima de los modelos principales en latón cromado y acero inoxidable. Realizamos entregas en Lima Metropolitana y envíos a todo el Perú con embalaje reforzado que protege la grifería durante el transporte. Sí. Entregamos garantía contra defectos de fabricación y, para proyectos hospitalarios y redes de clínicas, estructuramos descuentos progresivos por volumen y propuestas personalizadas para equipar múltiples áreas o sedes con un estándar uniforme de control de infecciones. En un hospital, el grifo no es un detalle de plomería: es un punto crítico de control de infecciones. He visto lavabos de centros de salud con grifos convencionales que obligan al personal a tocar la llave con las manos recién lavadas, y aireadores que llevan meses acumulando biofilm justo donde sale el agua que toca al paciente. La grifería hospitalaria existe precisamente para cerrar esos dos huecos: el contacto manual y el reservorio bacteriano del punto de salida. Las griferías hospitalarias Exoriam están diseñadas para quirófanos, unidades de cuidados intensivos, habitaciones de pacientes, laboratorios y residencias geriátricas. Maneta gerontológica de accionamiento por codo, rompechorros antilegionela en lugar de aireador, tope antiescaldadura y construcción en latón cromado o acero inoxidable preparada para los tratamientos de desinfección de la red. La higiene de manos es la medida más eficaz para prevenir las infecciones asociadas a la atención de salud, y la Organización Mundial de la Salud la organiza en cinco momentos a lo largo del cuidado del paciente. Pero el grifo convencional introduce un problema: obliga a tocar la llave con las manos limpias para cerrarla, devolviéndoles parte de la carga que el lavado acababa de eliminar. La maneta gerontológica resuelve esto permitiendo abrir y cerrar con el codo, sin que las manos vuelvan a tocar nada. El segundo problema es menos visible. El aireador convencional, ese pequeño dispositivo que mezcla aire con agua para ahorrar caudal, retiene agua y materia orgánica y puede convertirse en reservorio de bacterias como Legionella y Acinetobacter en el punto de salida. En pacientes inmunodeprimidos, eso es un riesgo serio. Por eso la grifería hospitalaria sustituye el aireador por un rompechorros sin malla que entrega un chorro limpio sin crear ese nicho. El lavado quirúrgico de manos y antebrazos es un protocolo estricto que no admite tocar el grifo al terminar. Para eso existe la grifería quirúrgica de cuello de ganso con maneta de largo alcance o accionamiento por rodilla: permite ejecutar la técnica completa y cerrar el agua sin contacto manual. Es el tipo de grifería que un área quirúrgica espera tener, y su ausencia compromete la cadena de asepsia desde el primer paso. En las unidades de cuidados intensivos y en las áreas con pacientes inmunodeprimidos, el agua que sale del grifo está en contacto cercano con personas cuyo sistema de defensa está comprometido. Aquí el rompechorros antilegionela y, cuando es posible, el accionamiento electrónico con descarga automática que renueva el agua en puntos de bajo uso, dejan de ser opcionales. La grifería se vuelve parte activa de la estrategia de prevención de infecciones del área. En las habitaciones de hospitalización el lavabo lo usan tanto el personal como el paciente. La maneta gerontológica facilita el accionamiento a personas con artritis, debilidad en las manos o movilidad reducida, y el tope antiescaldadura previene quemaduras en quienes tienen la sensibilidad alterada. En residencias geriátricas esta combinación de accesibilidad y seguridad es tan importante como la función higiénica. Los laboratorios y las centrales de esterilización someten a la grifería a desinfección química continua y a un ritmo de uso intenso. La versión en acero inoxidable resiste estos protocolos sin corroerse y ofrece la superficie no porosa que estos entornos exigen. Es grifería pensada para áreas donde el control de la contaminación es absoluto. La prevención de Legionella en un hospital combina varias medidas, y la grifería es una de ellas. Tres elementos hacen la diferencia: el rompechorros sin malla que no acumula reservorio, la preparación de los componentes para soportar el choque térmico y químico de desinfección de la red, y la descarga automática de las versiones electrónicas que evita el estancamiento en puntos de uso esporádico. Elegir grifería que integre estas características es trasladar la prevención al propio punto de salida del agua. El mantenimiento de la grifería hospitalaria se integra con los protocolos de limpieza del establecimiento. Las superficies lisas se desinfectan con los productos hospitalarios habituales y los componentes soportan los tratamientos antilegionela de la red sin deteriorarse. Tras años de servicio, el mantenimiento se limita al reemplazo de piezas internas como el cartucho o el asiento de la válvula, sin procedimientos especiales. Cada área de un hospital tiene necesidades distintas. Nuestro equipo evalúa: Con esa evaluación recomendamos el modelo, el material y la cantidad óptima por área. Para proyectos hospitalarios trabajamos directamente con las áreas de infraestructura, ingeniería clínica y control de infecciones del establecimiento. Hay decisiones de infraestructura que protegen vidas sin que nadie las note. Instalar grifería hospitalaria Exoriam es una de ellas. Mientras un grifo convencional sigue siendo un punto de contacto y un posible reservorio bacteriano, el tuyo trabaja a favor del control de infecciones en cada uso: accionamiento sin contacto, rompechorros antilegionela, seguridad antiescaldadura y materiales que resisten la desinfección más exigente. Contacta a nuestros especialistas para recibir asesoría por área, cotización personalizada o coordinar una visita técnica a tu establecimiento. Con años equipando los entornos de salud más exigentes del Perú, sabemos qué grifería hospitalaria encaja en cada área y cómo hacer que tu inversión proteja al paciente y rinda al máximo.
CARACTERISTICAS
Maneta gerontológica de accionamiento por codo:
Cuerpo y caño lisos de fácil desinfección:
Rompechorros hospitalario en lugar de aireador:
Tope antiescaldadura y regulación segura de temperatura:
Construcción en latón cromado o acero inoxidable:
Preparada para choque térmico y químico antilegionela:
Caño alto tipo cuello de ganso para lavado clínico:
Versiones gerontológica, temporizada y electrónica:
Sistema antical y caudal reducido:
Accesibilidad universal para pacientes y personal:
TIPOS
Grifería gerontológica de maneta larga:
Grifería hospitalaria electrónica sin contacto:
Grifería quirúrgica de cuello de ganso:
Grifería hospitalaria temporizada:
Grifería hospitalaria en acero inoxidable para áreas críticas:
PROPIEDADES
USOS
VENTAJAS Y BENEFICIOS
Reduce el contacto manual y la contaminación cruzada:
Prevención de Legionella con rompechorros sin malla:
Seguridad antiescaldadura para pacientes vulnerables:
Desinfección rigurosa sin daño al material:
Accesibilidad universal:
Ahorro de agua con caudal controlado:
Apoyo al cumplimiento de protocolos OMS y normativa sanitaria:
Durabilidad para uso clínico intensivo:
MODERNIDAD
Ingeniería sanitaria al servicio del control de infecciones:
Electrónica con descarga automática antiestancamiento:
Sostenibilidad hídrica en instalaciones de alto consumo:
Diseño higiénico que facilita la limpieza diaria:
IMPORTANCIA
PRECIOS
EXPERIENCIA Y VENTAS
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Qué es una grifería gerontológica o de palanca médica?
¿Por qué los hospitales no usan aireadores comunes?
¿Qué es el tope antiescaldadura?
¿La grifería resiste los tratamientos antilegionela de la red?
¿De qué material está fabricada?
¿Sirve para el lavado quirúrgico de manos?
¿Hay versiones sin contacto con sensor?
¿Cómo ayuda al control de infecciones?
¿Es adecuada para residencias geriátricas?
¿Cuánta agua ahorra frente a una grifería convencional?
¿Con qué productos se puede desinfectar?
¿Necesita electricidad?
¿Por qué el cuerpo es liso y sin recovecos?
¿Qué grifería recomiendan para un quirófano?
¿Ustedes la instalan?
¿Tienen stock y hacen envíos a todo el Perú?
¿Ofrecen garantía y descuentos por volumen?
EXTRA
GRIFERÍA HOSPITALARIA EXORIAM: CONTROL DE INFECCIONES Y SEGURIDAD DEL PACIENTE PARA TODO EL PERÚ
¿Por Qué el Grifo es un Punto Crítico de Control de Infecciones?
Quirófanos: Lavado Clínico Sin Romper la Asepsia
UCI y Pacientes Inmunodeprimidos: Donde el Rompechorros Importa Más
Habitaciones de Pacientes y Geriatría: Higiene, Seguridad y Accesibilidad
Laboratorios y Centrales de Esterilización: Acero Inoxidable Que Aguanta Todo
Prevención de Legionella: Una Decisión de Diseño, No un Añadido
Especificaciones Técnicas de Nuestra Línea Hospitalaria
Mantenimiento Compatible con los Protocolos del Establecimiento
Asesoría por Área: Gratis y Sin Compromiso
Stock, Instalación y Soporte
Equipa Tus Puntos de Lavado Con la Higiene Que el Paciente Merece
